¿Qué Grados de Miopía se pueden dar?

¿Qué es la miopía?

Como ya hemos comentado en anteriores artículos, la miopía es un defecto refractivo del ojo, el más habitual, por el que se ven mal o borrosos los objetos lejanos.

Suele aparecer durante la edad escolar, y hay evidencias de que en su evolución hay una gran influencia de la herencia genética (si los dos progenitores son miopes la posibilidad de que el hijo sea miope aumenta un 50%), y también del exceso de trabajo de cerca.

Cuando la córnea y/o el cristalino del ojo son demasiado curvados, o cuando el ojo es demasiado largo, la imagen de un objeto lejano, que tendría que proyectarse en la retina, se forma delante de ella, provocando borrosidad. Para compensarlo se usan lentes divergentes o negativas; el poder refractivo (o potencia) de estas lentes se mide en dioptrías.

¿Y qué grados de miopía se pueden dar?

Si nos fijamos en el número de dioptrías que el ojo necesita para compensar su miopía y volver a ver nítidamente, se podría clasificar los siguientes grados de miopía.

Miopía leve o baja: la graduación oscila entre -0,50 y -3,00 dioptrías. Impide ver con nitidez objetos lejanos, pero casi no afecta a la visión cercana.

Miopía moderada o media: es la que oscila entre -3 y – 6 dioptrías. Con esta miopía se ve borroso todo lo que esté a más de 30 centímetros de distancia. Las personas con este grado de miopía se suelen quitar las gafas para ver de cerca y ven muy bien si se acercan lo que están mirando.

Miopía elevada o alta: la graduación del ojo está entre -6 y -8 dioptrías, esto supone que no se ve nítido cualquier imagen que esté a más de 15 centímetros del ojo. Este tipo de miopía suele venir asociado a otras complicaciones y enfermedades oculares como aparición temprana de cataratas, opacidades o manchas flotantes en el vítreo (llamadas popularmente moscas volantes), mayor predisposición a desprendimiento de retina y glaucoma. Estas miopías deben revisarse al menos una vez al año.

Miopía magna o patológica (degenerativa): Es el grado más alto, se llama así a la miopía superior a -8 o -10 dioptrías y que sigue aumentando durante toda la vida. Es una enfermedad ocular que debe ser diagnosticada y tratada por el médico especialista. Afecta al 2% de la población mundial. Produce graves alteraciones en el fondo de ojo como cicatrices maculares (Mancha de Fuch), hemorragias retinianas y desprendimiento de retina. Puede llegar a desembocar en ceguera.

[Se puede ver también la Clasificación de la Miopía para una definición más técnica]

Mediante un examen optométrico completo el Óptico-Optometrista evalúa y mide el estado de tu visión, determina la agudeza visual de tus ojos, y el grado de miopía concreto.

Según sea tu grado de miopía, se podrá compensar con soluciones optométricas total o parcialmente. Tu Óptico-Optometrista te recomendará la más idónea para cada caso.

Si tienes miopía tu óptico-optometrista te aconsejará cómo compensarla mejor.

Para compensar la miopía el Óptico-Optometrista adapta personalizadamente las lentes divergentes o dioptrías negativas que tu ojo necesita para ver nítido, bien a través de una gafas o una lentes de contacto, ambos son productos sanitarios prescritos y adaptados exclusivamente en los establecimientos de óptica.

En algunos casos, mediante la adaptación de lentes de contacto de ortoqueratología, se puede conseguir una reducción temporal de la miopía.

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