Diferencias entre las lentes Ocupacionales, monofocales con refuerzo positivo, y lentes específicas
A continuación conoceremos las diferencias entre las lentes ocupacionales, las lentes monofocales, y lentes específicas para el control de la miopía, y las lentes específicas para la baja visión.
Y recordar, que en anteriores artículos se han definido los que son las lentes oftálmicas, así como las diferencias entre las lentes monofocales, las bifocales y las progresivas
Lentes Ocupacionales
Una adaptación de las lentes progresivas son las llamadas “ocupacionales”.
Con este término se hace referencia a las lentes que permiten ver nítido en las actividades más habituales como el uso de ordenador, tablet, móvil, agenda, mesa de trabajo sin tener que cambiar de gafa para cada distancia.
Son lentes que permiten un enfoque nítido en entornos de actividad desde 30-40 cm, hasta 70-80 cm o incluso uno, dos o tres metros, según los casos.
Destinadas también a personas présbitas que precisan diferente graduación entre cerca y la distancia de ordenador y mesa. Se diferencian de las lentes progresivas en que no permiten ver a lo lejos (televisión, conducir,…) pero su principal ventaja frente a ellas es una transición suave de potencia así como un campo lateral más amplio en distancia próxima, lo que resulta mucho más cómodo cuando hay que emplear varias horas trabajando entre varias distancias cercanas, por ejemplo si trabajas con varias pantallas de ordenador a la vez o con una pantalla muy grande o un trabajo detrás de ventanilla en la que necesitas ver con nitidez el ordenador y también a la persona a la que estás atendiendo.
Actualmente son lentes con gran auge y aceptación por su fácil adaptación, y porque se fabrican específicamente según a la distancia a la que se van a emplear.
Lentes monofocales con refuerzo positivo
Son lentes especialmente diseñadas para personas jóvenes (no présbitas) pero que tiene una demanda visual muy alta en distancia cercana, o personas que están cerca de la edad de la presbicia (35-40 años) y realizan tareas prolongadas de cerca.
Al fabricar estas lentes se añade en la parte inferior una pequeña graduación más positiva-convexa que en la parte superior, por eso se habla de “refuerzo positivo”, y sirve como un apoyo a la capacidad de enfoque próximo. En muchos casos se puede combinar con terapia visual para reforzar y recuperar todas las habilidades del sistema visual.
Con todos este tipo de lentes tu óptico-optometrista puede ayudarte a solucionar tus necesidades específicas, por ejemplo cubrir la distancia de conducción y a la vez ver nítidamente el navegador y salpicadero del coche, entre otras múltiples opciones posibles.
Son sin duda, lo que podríamos llamar “una solución del siglo XXI”.
Lentes específicas: control de miopía
Existen en la actualidad nuevos diseños de lentes, destinados a prevenir el avance de la miopía, por lo que están destinados a niños/adolescentes, de cara a retener o ralentizar el avance miópico.
Se han diseñado diferentes mecanismos para conseguir frenar la progresión de la miopía, por ello muchos fabricantes ofrecen lentes para este fin, a través de mecanismos diferentes en su diseño. Aunque lleven unos años ya, son lentes relativamente recientes en el mercado, por lo que aún se siguen haciendo estudios poblacionales. Son lentes que necesitan una adaptación y un seguimiento muy personalizado, y requieren contar con la colaboración estricta en el régimen de uso por parte de los pacientes.
Lentes específicas: baja visión
Algunas personas por diferentes causas, la mayoría patologías visuales (que deben ser diagnosticadas y tratadas por el médico oftalmólogo), tienen un límite visual no mejorable con gafas convencionales, por lo que necesitan de adaptaciones especiales para conseguir aprovechar su resto visual lo máximo posible.
Hay multitud de lentes específicas, según la distancia, las necesidades de la persona, su visión, y pueden combinarse con filtros selectivos de contraste, para dar la mejor solución visual a su límite visual.
El papel del óptico-optometrista es fundamental en el cálculo y valoración de las habilidades visuales de estos pacientes, para ayudarles a sacar provecho de su resto visual en su vida diaria.
Si pensabas que todas las lentes son casi iguales, o que apenas hay alternativas, queremos acercarte a la gran variedad de opciones disponibles.
Sin duda, quien mejor te puede recomendar para tu caso y estilo de vida concreto es quien, además de valorar tu visión, conoce todas las lentes y las novedades, sabe calcular cómo resulta tu graduación en una montura u otra, y puede explicarte las características para que puedas tomar tu mejor elección. Hablamos, por supuesto, del óptico-optometrista.
Confía en el profesional que sabe valorar tu estado refractivo y tu rendimiento visual y conoce las mejores soluciones en gafas para ti.